Salió de prisión, estaba arrepentido de su pasado y pidió trabajo en una carnicería, donde los dueños lo acobijaron.
Sin embargo, el expresidiario traicionó a los dueños. En cuanto pudo, robó $600 mil de la caja registradora, huyó y echó a perder mercadería.
Entrevistada en Buen Telefe este viernes, la dueña mostró su decepción al haber confiado en el joven que ahora no le atiende el teléfono.