La Justicia detectó en las últimas horas contradicciones en el relato del panadero que mató a un ladrón cuando fue asaltado el pasado sábado en la localidad bonaerense de Rafael Castillo y ahora buscan el arma homicida.
Berni marcó contradicciones en el caso del panadero
El hecho ocurrió el pasado sábado, cuando el panadero Gerardo Caivano, de 36 años, iba en la camioneta Volkswagen Amarok de su padre junto a su hijo adolescente.
En ese momento, el panadero fue abordado por cuatro jóvenes armados que circulaban en un auto color bordó.
El comerciante contó ante la Justicia que logró desarmar a uno de los delincuentes y que mató de un tiro a otro, de 17 años, que según se comprobó después, portaba una réplica de pistola calibre 9 milímetros.
Trascendió que este viernes, el fiscal Emilio Spatafora, a cargo de la investigación, regresó a la escena del crimen, pero que aún no resolvió la situación procesal de Caivano.
Ahora la Justicia intenta encontrar el arma homicida, ya que el revólver calibre 9 milímetros con el que se mató al menor no aparece.
Por el hecho hay tres jóvenes detenidos, uno de ellos tiene una herida de bala en una pierna.