Un increíble accidente de tránsito sacudió a la ciudad en las últimas horas y no fue una tragedia de milagro. Un conductor despistó y terminó incrustado en una estación de servicio en Gonnet.
Todo sucedió en la noche del sábado, cuando por causas que aún se intentan determinar el hombre que manejaba el Peugeot 206 bordó perdió el control del vehículo y rozó la rotonda de 520 y 31.
A los tumbos, el auto fue directamente hacia la expendedora -que no está en funcionamiento- y chocó contra un surtidor de combustible.
Afortunadamente el automovilista salió ileso y no hubo que lamentar otras personas heridas. En el lugar trabajó personal policial y una dotación de bomberos del cuartel de San Carlos.