Un argentino que vivía en Italia pero había quedado varado por la pandemia del coronavirus en Mar del Plata, adonde acudió para visitar a unos familiares, murió luego de ser baleado por delincuentes que asaltaron y golpearon a un joven vecino.
El crimen tuvo lugar en horas de la madrugada del domingo en Chacahuac al 6.300, del barrio Las Toscas, en la periferia de la ciudad, y tuvo como víctima a Lucas Maniglia Ferando, de 48 años, quien vivía en Europa desde hacía dos décadas.
Maniglia, quien tenía pasaje para viajar a la ciudad de Milán pero no pudo hacerlo por la interrupción del tránsito aéreo, recibió un disparo en el abdomen y murió horas más tarde cuando había sido llevado al Hospital Interzonal de Mar del Plata.
El episodio comenzó cuando cinco delincuentes asaltaron a un joven de 23 años, vecino de la víctima, mientras salía de su casa y ya había abordado su auto particular.
Los asaltantes se bajaron de otro auto, se metieron en el del damnificado, y empezaron a golpearlo, incluso con la culata de un arma de fuego.
El joven, cuya pareja e hijo de tres años se encontraban en la casa de los padres de ella, después fue arrastrado hacia su casa, donde continuó la brutal golpiza, a la que los agresores añadieron patadas.
Al parecer, Maniglia escuchó ruidos y decidió auxiliar a su vecino, con el que había establecido en los últimos meses una relación de amistad.
Cuando atravesaba el camino hacia la vereda y prendió su celular para afrontar la oscuridad de la noche, uno de los asaltantes disparó y el hombre fue impactado en el abdomen.
Fuente: NA