Un video de una fiesta clandestina durante el fin de semana del día de la madre reflotó un crimen de hace siete años en Pilar que todavía está impune. Ocurrió en la localidad de La Lonja, en Pilar, y a 150 metros del lugar donde un hombre fue asesinado en 2013.
Hay al menos tres videos de esa noche, un mail enviado a la Municipalidad de Pilar en el que se alerta sobre la fiesta, llamados al destacamento policial de La Lonja y un contexto judicial previo que incluye dos causas. Una es por amenazas y otra por homicidio. Las dos tienen a la misma víctima: Gabriel Eiriz.
El 8 de octubre de 2013 lo asesinaron de un disparo en la cabeza. Tenía 41 años, era papá de tres chicos y trabajaba como técnico electrónico, extendiendo redes de fibra óptica. Se cree que lo mataron dos sicarios.
Gabriel Eiriz había visibilizado y denunciado las fiestas clandestinas en su barrio. Por eso, estaba amenazado de muerte por una policía de la Federal. Esa agente es la única condenada en un caso donde se conoce quién intimó a Eiriz pero no quién lo mató o quién lo mandó a matar. Aunque entre los investigados por el homicidio hay un nombre que volvió a la escena en las últimas semanas. Esta vez, señalado por los vecinos y la familia de Gabriel Eiriz, como el organizador de la última fiesta clandestina.
“Nosotros seguimos en contacto con los vecinos de la zona. Con ellos formamos una comisión por la memoria de Gabriel y tenemos un grupo de WhatsApp donde nos comunicamos. Ellos nos avisaron”, contó por teléfono a Clarín, Gustavo Eiriz, hermano de Gabriel.
El dueño del lugar es Ezequiel Salsamendi. En los expedientes judiciales consta que Gabriel denunció a Salsamendi. El evento del fin de semana del 17 y 18 de octubre fue, según el relato de los vecinos y la familia Eiriz, en una quinta ubicada en las esquinas de Carlos Calvo y Las Secuoyas. “En esa casa vivía el padre de Salsamendi. Después, murió y pasó a él, que la alquila para este tipo de fiestas”, contó Gustavo.