Reconocieron a un femicida y lo escracharon en la terminal de micros de Bahía Blanca

Dos mujeres se dieron cuenta que en su colectivo viajaba el autor del macabro crimen de Luciana Moretti. "Pablo Cuchán vive libre y yo me tuve que bajar de un bondi".

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Actualidad: Reconocieron a un femicida y lo escracharon en la terminal de micros de Bahía Blanca

El 16 de octubre de 2004 Pablo Cuchán asesinó a su novia Luciana Moretti, descuartizó el cadáver y lo prendió fuego. En abril del año pasado recuperó su libertad por buena conducta y este año su nombre volvió a salir a la luz tras la denuncia de su nueva pareja por violencia de género. Pero además porque se abrió un perfil en la red social de encuentros Tinder que generó el repudio y la denuncia de distintas personas.

Ahora Cuchán fue escrachado en la terminal de ómnibus de Bahía Blanca por dos mujeres que al darse cuenta de quien se trataba pidieron que lo bajen del micro y ante la inacción de la policía, se tuvieron que bajar ellas, en medio de gritos que lo apuntaban como asesino.

Emilia una pasajera que estaba en el micro junto a Cuchán escribió una publicación en Facebook donde hizo su descargo: “Pablo Cuchán vive libre y yo me tuve que bajar de un bondi para no viajar con él. Yo, porque a él no lo pueden bajar. Porque la justicia aprueba su libertad. Miren, que este hijo de mierda se está yendo a La Plata”.

“Hoy Luciana no está, y su femicida goza de la impunidad que el machista sistema judicial les otorga a estos asesinos”, sostuvo la joven.

La madre de la joven, Ana Can, que es dirigente de Suteba, se sumó al repudio de su hija al contar lo que sucedió. “Pedimos que lo bajaran, le grité asesino”. La mujer dijo que llegó la Policía, hablaron con Cuchán y dijeron que no lo podían bajar. “En definitiva, mi hija y otra chica se bajaron, pierden un día de clase, ese hijo de yuta viaja como quiere, porque la ‘justicia‘ le dio la libertad”.

Luego, en declaraciones al sitio local La Nueva, sostuvo: “Nosotros tenemos que reaccionar como ciudadanos ante la falta de respuesta de la justicia que lo dejó libre y no tenemos que naturalizarlo. Frente a estas situaciones tiene que existir la condena social y le tiene que empezar a pasar en otros lados”, dijo.

En su declaración el propio Cuchán, que hoy goza de libertad tras cumplir dos tercios de la condena, dijo que la adolescente había muerto por sobredosis de cocaína y admitió que para prender fuego el cuerpo utilizó “20 litros de solvente y 10 bolsas de leña”.

Además, negó haber desmembrado el cuerpo y afirmó que nadie más supo qué pasó.  "No veía salida alguna; en el apuro, en el arrebato, la veo recostada sobre la cama y con la lengua dada vuelta. En eso empezó a sonar el teléfono, timbre, no sé qué sonaba y...y bueno; la cargué en brazos y la llevé al quincho de mi casa".