"Con los locales de comida cerrados no tenemos donde cargar el celular, una herramienta fundamental para nuestro trabajo, por eso nos organizamos en estas paradas solidarias donde, además, tenemos elementos de higiene y nos acompañamos", explicó en diálogo con Télam Leila Argüello, repartidora de Uber Eats.
Desde hace un par de meses un grupo de trabajadores comenzó a realizar "paradas solidarias en distintos puntos de la Ciudad", aseguró la mujer, y remarcó que estas postas constan de una mesa con elementos de higiene como alcohol en gel y alcohol líquido diluido con agua, termos con café y alargues para cargar los celulares.
"Estamos en la calle durante horas, muy expuestos, entonces con un grupo decidimos juntarnos en algunos puntos, un poco para cuidarnos entre nosotros, pero también para ayudarnos, juntamos alcohol en gel, rociadores con alcohol y agua, también traemos herramientas para cualquier eventualidad con la bici", explicó Leila.
La "parada solidaria" de la Plaza Serrano, en el barrio porteño de Palermo, se arma los jueves, desde las 19, y "usábamos un enchufe que está instalado en ese lugar por la feria, era seguro y estaba en condiciones, pero la semana pasada fue clausurado".
Argüello comenzó a trabajar en la plataforma de reparto durante el aislamiento social, preventivo y obligatorio ya que "no conseguí otro trabajo, las empresas no nos reconoce como trabajadores y tenemos que hacernos cargo nosotros de todo, de los elementos de higiene, de los equipos, de los gastos, por eso nos organizamos y cuando lo hacemos nos siguen poniendo palos en la rueda. Para algunos es solo un enchufe, para nosotros es algo fundamental", concluyó.
En consecuencia, los repartidores junto a Jóvenes Trabajadores Precarizados iniciarán mañana una campaña de junta de firmas para pedir que se les habilite nuevamente el acceso a la corriente eléctrica y presentarán el petitorio en la Comuna 14.
Fuente: Télam