Un adolescente de 14 años de una comunidad wichi de Alto La Sierra, Salta, pasó al menos cuatro años encerrado en una jaula. El joven es discapacitado y sus padres no encontraron otra solución para que no se escape.
"Lo tenemos en una jaula para no se escape. A la noche duerme con nosotros y está tranquilo, pero a la mañana lo encerramos porque nosotros andamos todo el día y él se va solo”
Tras conocerse la historia, la Justicia ordenó el traslado del adolescente a un centro de salud, en medio de la situación tensa con su familia que llevó a la intervención de un cacique de la comunidad.
El joven sufrió cuando era bebé una meningitis que le dejó graves secuelas neurológicas: entre ellas perdió el habla. Según informan sitios locales, la jueza de Violencia Familiar y de Género de Tartagal ordenó este lunes el traslado inmediato del adolescente al Hospital Materno Infantil y el Ministerio de Salud dispuso el avión sanitario.
"Él se hace encima, está mal de la cabeza, no controla las necesidades", dijo su papá, que es agente sanitario en Alto La Sierra, municipio de Santa Victoria Este, en Rivadavia.
El hombre, según consigna El Tribuno de Salta, relató que a los tres años lo llevó a Salta capital para que le extirpen “unas pelotas que tenía en la cabeza”. “Al principio anduvo bien pero después empezó a tener problemas mentales", dijo.
La familia vive en una situación de extrema pobreza. A raíz de ello, el hombre sostuvo: “Nunca nadie vino a revisarlo. La única ayuda que nos dieron desde la Secretaría de Acción Social de Santa Victoria fueron unas chapas para hacer una casita pero nada más”.
Foto: Gentileza Brian Salazar.