Como si fuera una película, un preso de la Unidad N° 42 de Florencio Varela se intentó escapar de la cárcel con una soga y fue capturado por personal penitenciario cuando ya se encontraba en el techo.
Pero el hecho fue más que particular, ya que en la cama de su celda había dejado un maniquí para desconcertar a los guardiacárceles con el que simulaba que se encontraba durmiendo.