Ocurrió el sábado por la noche en González Catán. Una pareja estaba en la la calle, discutiendo. Una familia estaba observando la situación a través de las cámaras de seguridad de su comercio. De repente, se bajaron delincuentes de un auto que estaba hacía un rato dando vueltas por la zona. Los ladrones apuntaron contra la pareja, les robaron.
Uno de los miembros de la familia es efectivo policial y decide, desde la puerta del comercio, repeler a los delincuentes con un arma. Dispara un tiro y los delincuentes salen corriendo.
La mujer, víctima del hecho e desmaya del susto que le generó el estruendo del disparo.