Siete patrulleros llegaron a una esquina de González Catán a las 0.55 del domingo en respuesta a una denuncia de violencia de género y para disuadir a un grupo de jóvenes que estaban reunidos en la vía pública pese a las restricciones de circulación por la pandemia de coronavirus.
Los policías dispusieron que el grupo de jóvenes, de entre 15 y 17 años, en el que había varones y mujeres, se colocaran contra una pared para cachearlos. También les pegaron con palos.
El procedimiento fue grabado por una vecina.