A la hora de las cábalas, todo es válido. Gimena Accardi parece que es una chica de fe: en la previa del partido entre Argentina y Nigeria, aprovechó el momento del himno nacional para bendecir uno por uno a los jugadores en el televisor de su casa.
Mientras la cámara tomaba a los argentinos fue tocando la frente de cada uno de los deportistas, y cuando llegó el capitán gritó desaforada: "DALE MESSI". Al parecer la cábala funcionó. ¿Podrás repetirla el sábado, Gimena?