Murió Daniel Buira, el primer baterista de "Los Piojos"

El músico falleció tras una descompensación. Tenía 54 años.


21 mar, 2026 10:36 | Actualizado: 21 mar, 2026 10:39
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Espectáculos: Murió Daniel Buira, el primer baterista de "Los Piojos"

El primer baterista de Los Piojos, Daniel Oscar Buira, murió este sábado a los 54 años mientras se encontraba en una escuela de percusión del partido bonaerense de Morón.

De acuerdo a fuentes policiales, el hecho ocurrió en la “Escuela de Percusión La Chilinga”, desde donde se realizó un llamado al 911. Al llegar al lugar, los efectivos fueron informados de que el músico estaba en un patio interno y había pedido ayuda porque “no podía respirar”.

Según el testimonio de una de las personas presentes, al intentar asistirlo, Buira se descompensó, perdió el conocimiento y dejó de respirar. Minutos más tarde, personal del SAME confirmó el fallecimiento en el lugar.

Los efectivos también tomaron contacto con familiares del músico, quienes indicaron que padecía asma. En paralelo, el Ministerio Público Fiscal dispuso las medidas de rigor, en un contexto en el que no hay cámaras de seguridad en el interior del establecimiento, aunque sí existen registros en el exterior. La causa quedó a cargo de la UFI 8.

Una vida dedicada a la música

Buira fue parte de “Los Piojos" desde sus inicios a fines de la década del 80 y se consolidó como uno de los pilares rítmicos del grupo, donde acompañó el crecimiento de la banda hasta su separación en 2009.

A lo largo de su carrera, el músico participó en la grabación de discos emblemáticos del rock nacional como “Chactuchac” (1992), “Ay ay ay” (1994), “Tercer arco” (1996), “Azul” (1998) y “Verde paisaje del infierno” (2000), trabajos que marcaron a una generación y posicionaron a la banda como una de las más convocantes de la escena local durante los años 90 y principios de los 2000.

En ese marco, integró la etapa de mayor masividad del grupo, con presentaciones en estadios y festivales multitudinarios, entre ellos los recordados shows en el estadio de River Plate y giras por todo el país. Su estilo combinaba la base del rock con elementos de la percusión latinoamericana, y se convirtió en un referente dentro de su instrumento en la escena local.

Tras la disolución del grupo, Buira continuó ligado a la música a través de distintos proyectos y colaboraciones, además de profundizar su faceta como percusionista, exploró ritmos y formatos más ligados a lo colectivo y lo experimental.

Además, desarrolló una intensa actividad como docente, vinculado a espacios de formación musical y talleres, con un fuerte compromiso en la transmisión de conocimientos a nuevas generaciones de músicos.

En ese sentido, mantenía un vínculo activo con la "Escuela de Percusión La Chilinga", un espacio reconocido por su trabajo con ritmos afro y latinoamericanos, donde impulsaba el aprendizaje desde lo comunitario.

Fuente: NA.



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