Estos archivos, que salieron a la luz en el marco del caso Epstein, suman un nombre argentino a la trama: Fred Machado, financista acusado en EE.UU. de narcotráfico y conocido en Argentina por haber aportado fondos a la campaña presidencial de José Luis Espert en 2019, un episodio que lo dejó fuera de la escena política en las elecciones legislativas del año pasado.
Según los documentos liberados, Machado mantuvo negociaciones indirectas con Epstein en 2015 para venderle un jet Gulfstream, valuado en más de 10 millones de dólares. La operación quedó registrada en correos electrónicos, fichas técnicas y contratos que el FBI encontró en la residencia del financista, condenado por delitos sexuales.
La negociación por un Gulfstream
El contacto se dio a través del entorno cercano a Epstein, en particular su piloto personal y confidente, Larry Visoski, quien se encargaba de ampliar la flota de aviones del magnate. En los correos, intermediarios del mercado aeronáutico le informaron a Epstein que un Gulfstream modelo 2000, con número de serie GV572, estaba en manos de Machado, un financista radicado en Fort Lauderdale que operaba con clientes de América Latina.
En los intercambios, Epstein pidió detalles técnicos, la ubicación del avión y el precio final. La oferta rondaba los 12,5 millones de dólares, incluyendo revisiones completas y remodelación interior, aunque también había una opción por un monto menor si se evitaban esas mejoras. Gulfstream incluso elaboró un documento técnico de 24 páginas a nombre de Machado, que también quedó en los archivos personales de Epstein.
Hasta ahora, no hay pruebas de que la venta se haya concretado. Los registros posteriores muestran que Epstein siguió buscando un avión de ese tipo y, en 2017, adquirió un modelo más moderno de Chevron.
Conexiones enigmáticas
Más allá de esa posible operación fallida, los documentos revelan otra conexión aún más misteriosa. Entre los papeles secuestrados por el FBI, se encontraron tres contratos firmados por Machado en 2016, relacionados con un préstamo de 800.000 dólares para la compra de un avión bimotor Hawker 800XP.
El crédito fue otorgado por Pampa Aircraft Leasing LLC, una empresa controlada por Machado, y estaba garantizado con una cláusula excepcional: el financista respondía con su patrimonio personal, renunciando a casi todas las defensas legales en caso de incumplimiento. El préstamo lo otorgó una sociedad creada en Florida, vinculada a una financiera en Miami.
Lo que todavía no se entiende es por qué Epstein guardaba esa documentación, ya que no figura como prestamista ni como parte formal del contrato. Los investigadores consideran que estos hallazgos son importantes para entender el entramado financiero que rodeaba al magnate.
De los aviones al escándalo político en Argentina
En esa época, Fred Machado manejaba un fondo de inversión en el sector aeronáutico y operaba con perfil bajo. Recién en 2021 fue acusado en un tribunal de Texas de utilizar su estructura empresarial para lavar dinero y cometer fraude, con vínculos con el narcotráfico. Actualmente, está detenido en Estados Unidos.
Su nombre se hizo público en Argentina cuando se comprobó que había hecho transferencias de dinero a la campaña presidencial de José Luis Espert, aunque él lo negó en un principio. Este episodio generó un fuerte impacto político en las elecciones legislativas del año pasado.
Lo que une estas historias, además, tiene un tinte inquietante: mientras Machado comenzaba a emerger en la escena política argentina, Jeffrey Epstein fue hallado muerto en su celda en agosto de 2019, en un caso que oficialmente se cerró como suicidio, pero que sigue generando suspicacias.
Así, la trama de aviones, dinero y poder sigue dando qué hablar, y nos invita a reflexionar sobre los lazos invisibles que muchas veces unen a personajes de diferentes ámbitos y países.