Una niña de 5 años que fue llevada hasta el para recibir la bendición durante su recorrido ayer por Washington, entregó al pontífice un mensaje sobre migración, uno de los temas trabados por la política estadounidense y que el pontífice mencionó desde su primer discurso en el país.
La niña, Sophie Cruz, de South Gate, California, entregó al Papa una camiseta amarillo brillante y una carta en la que expresa su deseo de que a su madre, su padre y millones de personas más que no tienen residencia legal en Estados Unidos se les permita permanecer en el país, junto con un dibujo sobre la igualdad."Mis amiguitos y yo nos amamos sin importar el color de nuestra piel", dice el mensaje escrespa de colores y acompañado por un dibujo
"Me da miedo que el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) se lleve a mi familia'', dijo Sophie Cruz a la agencia The Associated Press.
Sophie rebasó la barricada y se acercó al papamóvil, llevando una camiseta con la leyenda: "Papa: rescate a DAPA para que la legalización sea su bendición''. Las siglas corresponden al programa de suspensión temporal de deportación de padres de estadounidenses, que evitaría la deportación a los padres de ciudadanos estadounidenses y residentes permanentes que han estado en el país durante algunos años, pero que está suspendido luego de la demanda legal por parte de 26 estados para bloquearlo.
Sophie fue con su padre Raúl, de 30 años, quien al igual que su madre, llegaron a Estados Unidos procedentes del estado de Oaxaca, en el sur de México hace unos 10 años. Sophie y su hermana nacieron en Estados Unidos y por lo tanto, son ciudadanas estadounidenses.
Es posible que los padres de Cruz no sean una prioridad para las agencias migratorias. El gobierno de Obama ha ordenado en repetidas ocasiones a las agencias que se enfoquen en los inmigrantes con graves registros delictivos, personas que representen una amenaza a la seguridad nacional y aquellos que sean capturados cruzando la frontera de forma ilegal.