"No permitamos que las promesas desalienten a la gente", reclamó durante el Tedéum, y pidió crear mesas de diálogo de las que "nadie se levante hasta encontrar acuerdos duraderos".
El arzobispo de Buenos Aires pidió también que las estadísticas "no paralicen" las acciones por el bien común y reclamó a las autoridades "que no pierdan la sensibilidad de escuchar".
"Dios, no permitas que nuestras promesas defrauden a la gente", rogó durante el Tedéum en la Catedral metropolitana y exhortó a que "las ideas primen por sobre las ideologías".
Dijo, por otra parte, que "La Patria es una tarea de todos" y aseguró que "la palabra de Dios impulsa al hombre a construir un mundo más justo y habitable".
El mandatario estuvo acompañado en la Catedral por su esposa, Juliana Awada, y entre las autoridades nacionales por la vicepresidenta Gabriela Michetti; el ministro Alfonso Prat Gay; el titular de la Corte Suprema de Justicia, Ricardo Lorenzetti; y el senador nacional Federico Pinedo, el titular de la Cámara de Diputados, Emilio Monzó y otras autoridades civiles y militares, así como representantes del cuerpo diplomático extranjero acreditado ante nuestro país.