Mientras Ricardo Jaime se entregaba a la Justicia sin intentar eludirla. Su ex asesor, Manuel Vázquez, no fue tan colaborativo.
Vázquez estaba oculto en un placard cuando la Gendarmería Nacional llegó a un domicilio de Acassuso, en San Isidro, para detenerlo por orden del juez federal Julián Ercolini, en el marco de una causa que investiga una compra de trenes a España y Portugal en 2005.
La causa investiga una compra de trenes realizada en 2005, valuada por la Auditoría General de la Nación en 100 millones de euros, y cuyos vagones se encuentran arrumbados en depósitos ferroviarios como "chatarra".