El ministro de Justicia, Germán Garavano, reveló este viernes que le recomendó en forma "enfática" al presidente Mauricio Macri aceptarle la renuncia al juez federal Norberto Oyarbide, a quien consideró "funcional" a todos los gobiernos.
"Si el Poder Ejecutivo le acepta la renuncia, el juez está afuera, no tiene más fueros y puede ser investigado como cualquiera de nosotros", planteó el funcionario y razonó que el magistrado tomó la decisión de dimitir para evitar el juicio político que "tiene visos de avanzar" en su contra.
En declaraciones a radio La Red, tras advertir que el "juicio político" es un proceso engorroso que "dura meses", Garavano sostuvo que su "recomendación enfática al Presidente" es que le
"acepte la renuncia" a Oyarbide porque "lo importante", dijo, es que ese magistrado "salga del lugar" que ocupa para transparentar a la Justicia.
En tanto, el diputado del PRO y miembro del Consejo de la Magistratura Pablo Tonelli sostuvo que la aceptación de la renuncia de Oyarbide no significa que "si cometió algún delito, quede libre de ser juzgado".
Tonelli analizó que "la aceptación de la renuncia es un camino más corto y breve, y en beneficio del servicio de la Justicia", ya que ahora se puede "permitir cubrir la vacante más rápidamente".}
De esta manera, el legislador se refirió a la renuncia que presentó ayer Oyarbide a su cargo ante el ministro de Justicia para cesar en sus funciones en los próximos días en caso de que el Presidente acepte la dimisión.
"El juez ya había sido citado a brindar explicaciones en una de las tantas denuncias en trámites en el Consejo, y evidentemente ante la perspectiva a ser sometido a enjuiciamiento, el juez optó por acortar el camino y renunciar", puntualizó Tonelli.
Durante una entrevista en radio Vorterix, el diputado subrayó que Oyarbide "además estaba en condiciones de jubilarse, de modo que definitivamente ha terminado su carrera judicial".
Tonelli expresó que "si (Oyarbide) cometió algún delito, pese a la aceptación de la renuncia, no significa que quede libre de ser juzgado por un juez penal, así que puede perfectamente ser juzgado".
"Yo entiendo que hay mucha gente que no quiere que se le acepte la renuncia al juez y que sea sometido a enjuiciamiento. La renuncia desde mi punto de vista tiene algunas ventajas: nos evita un largo proceso que puede durar entre seis meses y un año", aseveró.
Según Tonelli, "el juicio de un magistrado tiene su costo y sus exigencias, por lo cual ahora esto nos permite cubrir la vacante del juez mucho más rápidamente y llamar a nuevo concurso para el reemplazo de Oyarbide".