Ellos son barrenderos, se ocupan de mantener limpias nuestras calles.
Su trabajo empieza muy temprano, cuando todos dormimos ellos salen escoba en mano a levantar las hojas y barrer los cordones de las veredas.
Sufren el frío y el calor en verano, aunque lo que más les molesta son las hojas de otoño.
Encuentran cosas extrañas como relojes, dinero, ropa, muebles, algunos animales. Habitualmente se cruzan con documentos, celulares y tarjetas que devuelven a sus dueños cuando los pueden ubicar.
Aseguran que los vecinos los reconocen, les ofrecen algo para tomar y les cuentan sus problemas cotidianos.
Son esenciales para que podamos vivir en un lugar limpio y cuidado, aunque muchas veces se encuentran con vecinos que no los ayudan a llevarlo adelante.