El pequeño animalito se cruzó en la ruta el pasado fin de semana y el primer conductor que topó con él detuvo su marcha. Lo mismo hizo el que venía en dirección contraria que, además, sacó su cámara y comenzó a grabar.
Lejos de ponerse nerviosos, tocar bocina, pasar por la banquina o insultar a los amantes de la vida silvestre, el resto de los viajeros que pasaban por el lugar comenzó a bajarse de los autos para registrar el momento.
La situación se extendió por algunos minutos hasta que llegó la ley para imponer el orden. El policía se limitó a acompañar al bebé koala hasta el bosque cercano y una vez que abandonó la carretera los automovilistas pudieron seguir su marcha.
El video se volvió viral en las redes sociales.