Siete pibes de Corea del Sur arrancaron sin padrinos, sin presupuesto y lejos del molde clásico del K-pop.
Lo que empezó como una apuesta riesgosa terminó convirtiéndose en BTS, uno de los fenómenos culturales más grandes del siglo. En octubre, ese recorrido los trae por primera vez a Argentina.
Desde su debut en 2013, BTS eligió ir por otro camino: componer, romper géneros y hablar de lo que casi nadie decía en el pop juvenileso generó una conexión real con millones de jóvenes en todo el mundo y dio lugar a ARMY, un fandom organizado a escala global con un accionar que va más allá de los lanzamientos y las giras.
BTS no es solo una banda, es un fenómeno que se sostiene con hechos.