Lincol Fox, el niño de cinco años que representó a Bad Bunny en el Super Bowl, tiene sangre argentina.
De madre argentina y padre egipcio, el pequeño hace publicidad gráfica desde bebé y ha participado de campañas para distintas empresas norteamericanas de renombre.
Meses atrás, una agencia se contactó con sus padres para proponerles que participe en el evento deportivo más importante del año para su país
El abuelo contó que cuando le comunicaron a Lincol el desafío actoral que debía afrontar, se negó.
"¡No quiero, el nombre de ese hombre es malo!", se quejó el niño de tan solo cinco años que vive en California.
Gustavo, su abuelo, se mudó a Estados Unidos en la década de los 70. En 2018 se jubiló y decidió reinstalarse en Córdoba, más precisamente en Calamuchita.
Sus hijas quedaron viviendo allá y, a pesar de la distancia, se mantienen en contacto diario. Además, él viaja al menos dos veces al año para verlos y disfrutar en familia.