El sargento retirado de la Policía Federal Héctor Goncalvez Pereyra, de 50 años, debía declarar como testigo en la causa donde se investiga la muerte del fiscal Alberto Nisman, ocurrida en enero de 2015 en Puerto Madero. Pero el ex policía no tuvo la posibilidad de presentarse en la testimonial. Lo asesinaron durante un golpe de la peligrosa banda "Los reyes del asfalto", que fue desbaratada en las últimas horas por la policía bonaerense.
Goncalvez Pereyra trabajaba como custodio. El 8 de septiembre pasado, en el kilómetro 79 de la ruta 7, a la altura de Luján,el sargento retirado y su compañero Diego Díaz, también ex integrante de la Policía Federal, custodiaban un camión que transportaba una millonaria carga de la empresa Lacoste cuando fueron atacados a balazos por "Los reyes del asfalto". Ambos fueron gravemente heridos y murieron pocas horas después.
Si bien los detectives judiciales de la causa le corrieron vista del expediente a la jueza Fabiana Palmaghini, que hasta el año pasado tuvo a su cargo la causa por la muerte de Nisman, descartaron cualquier vínculo del homicidio de Goncalvez Pereyra con el caso del fallecimiento del fiscal que investigaba el atentado contra la AMIA.
"Goncalvez Pereyra trabajaba como custodio y fue víctima de una banda de piratas del asfalto. Su asesinato no tuvo nada que ver con la causa Nisman donde tenía que declarar como testigo", dijo una fuente judicial.
Los allanamientos donde se detuvo a 14 sospechosos fueron ordenados ayer por el juez de Garantías de Mercedes Pablo Morán, tras un pedido de los fiscales Pedro Illanes y de Diego Benedetto, de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 3 de Mercedes y de la Unidad Especializada en Piratería del Asfalto y Autopartes del Departamento Judicial de Lomas de Zamora. Los representantes del Ministerio Público tenían el dato de que la organización criminal tenía planeado un golpe hoy.
"El golpe se iba a concretar hoy en la autopista Riccheri y el blanco elegido era un camión que tenía que transportar una carga de notebooks para una importante cadena de comercios de venta de electrodomésticos", dijo una fuente judicial al diario La Nación.
Esta organización sería la que el 10 de febrero pasado robó a los tiros un camión que llevaba una carga de consolas PlayStation4 y 200 joysticks Sony hacia un centro de distribución de la empresa Frávega. Ese hecho ocurrió en la Autopista Riccheri, a metros del predio de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) de Ezeiza. Es en la misma zona donde pensaban atacar hoy.
Con la colaboración de detectives de la Patrulla Rural de la policía bonaerense, el fiscal Illanes comenzó a investigar a la organización criminal en junio pasado, después de un golpe de piratas del asfalto ocurrido en la ruta 6, a la altura de Marcos Paz. En esa oportunidad un grupo comando robó un camión que se dirigía al aeropuerto de Ezeiza con mercadería para el free shop. "Los delincuentes se llevaron una carga de bebidas alcohólicas y de perfumes importados por un valor de 10.000.000 de pesos. Todos los golpes que protagonizaron fueron violentos", explicó una fuente del caso.
Su colega Benedetto estaba tras los pasos de la banda después del robo a la empresa Frávega.