¿Cómo hacer para evitar que se filtren fotos y videos del casamiento del mejor jugador de mundo cuando -seguramente- cada invitado tiene un smartphone en su mano? La tarea es difícil, pero al parecer no del todo imposible. "El pedido de Lío y Antonela fue claro: ´cero fotos filtradas desde el salón´", explica Fernando Villares, el especialista en informática que estuvo a cargo del operativo para evitar filtraciones digitales de la fiesta, al ser entrevistado por telefenoticias.com.ar.
Para asegurar la privacidad del evento, pusieron bloqueadores de todas las señales "2G,3G,4G y todas las frecuencias de Wifi del salón" ya que por cuestiones de protocolo no era posible quitar los teléfonos a los invitados. "Desde el salón no salió ninguna foto, ya que nadie tenía ningún tipo de conexión en su teléfono", explica Villares y da a entender que las fotos que se filtraron durante la fiesta fue porque algunos de los invitados "salieron del salón y se dirigieron hasta el hotel, donde sí había señal".
¿Quiénes publicaron fotos y videos? Las primeras imágenes las publicaron la mujer de Martín Demichelis, Evangelina Anderson; la mujer de Cesc Fábregas, Daniella Semaan; Neymar Jr. al retirarse del evento y algunos amigos cercanos a la pareja. "La orden fue clara: la intencion era proteger el salón. Contra los invitados no se podía hacer nada", explica el experto, que realizó el trabajo junto a su socio Fernando Corvalán.
"Fort Knox", así se denominó al operativo de seguridad informática para blindar el casamiento de Messi, que comenzó un mes antes de la fiesta: "Me llamaron para evitar todas las posibles filtraciones de información. Lo primero que encontramos fue que había una recompensa en la deep web para quien consiguiera la lista de invitados de la fiesta", explica Villares sobre como arrancó la difícil tarea de evitar fotos no autorizadas de la boda del año.
"Estábamos preparados para todo, si detectábamos alguna señal rara de wifi teníamos antenas preparadas para atacarlas", cuenta Villares y revela que encontraron "conexiones ocultas y algunas señales raras que podían ser usadas para transmitir lo que pasaba en el salón. Por suerte de ahí no salió nada".
"Para nosotros, el operativo fue un éxito: del salón no salió ninguna foto, los que filtraron imágenes quedaron expuestos y tuvieron que salir del lugar para poder publicarlas", cuenta Villares sobre el operativo, por el que tuvo que filmar un contrato de confidencialidad que ya caducó, y ahora puede contar.