A poco tiempo de convivir con su novio, Ninna Mandin se enteró lo que hacía su novio cuando ella no estaba en la casa y le bastó para romper su relación con Rafael Hermida.
La pareja vivía junto a dos perros, que comenzaron a tener "actitudes extrañas", según notó su dueña: estaban tristes o sin ganas de jugar.
Al notar que sus mascotas cambiaban totalmente de actitud cuando veían a su novio y que últimamente se encontraban lastimados, Ninna instaló cámaras de seguridad y se dio cuenta que estaba compartiendo su vida con un verdadero monstruo: el hombre disfrutaba de perseguir a los animales, golpearlos y arrastrarlos de las patas, informa ArgNoticias.com.
Cuando tomó la decisión de dejarlo, la chica viralizó las imágenes de la cinta para que todo el mundo conociera quién era Rafael en realidad.