Ambas instituciones médicas fueron clausuradas preventivamente. En el caso del Centro de Salud Norte, por los contagios producidos de coronavirus a partir de la intervención de la Justicia por la muerte de una paciente; en el caso del Sanatorio Pelliza la clausura fue resuelta por el Municipio de Vicente López por “razones de seguridad e higiene” y se efectuó el sábado.
Varias decenas de empleados, entre los que hay enfermeros y enfermeras, mucamas, administrativos, cocineras, técnicos de rayos y camilleros, se concentraron este jueves por tercer día consecutivo frente a la puerta del Sanatorio Pelliza, en Esteban Echeverría 3150, en la localidad de Munro.
Entre las dos instituciones médicas totalizan 500 trabajadores. Ya hicieron un reclamo al Ministerio de Trabajo de la Provincia, sin respuesta hasta el momento.
Ambas clínicas eran prestadoras de PAMI, que rescindió el contrato con ROPHE SA. Se trata de la firma dueña de las clínicas, cuyo titular Benjamín Teitelbaum está detenido desde hace dos semanas acusado de “propagación dolosa” del virus.
El Sanatorio Pelliza fue clausurado en forma provisoria de la Municipalidad de Vicente López el sábado a la noche. “No se trata de una clausura sanitaria -por no tener autoridad para eso-, sino vinculado a las normas de seguridad e higiene”, explicaron fuentes del Municipio que conduce Jorge Macri a Infobae.com.
Frente al reclamo de los empleados, señalaron que “se trata de una clínica privada y por el personal deberá responder la sociedad ROPHE que la administra”.
"Queremos que director médico del Sanatorio nos venga a decir cómo seguimos", reclamaban esta mañana en Buen Telefe.
Los empelados se refieren al Dr. Gustavo Tisminetzky, que desde marzo no asiste al lugar porque está con una licencia por su salud.
Esta mañana aún hay 4 pacientes internados, tres adultos y un bebé, que serán trasladados en las próximas horas.
En el caso del Centro de Salud Norte, la jueza Sandra Arroyo Salgado le había pedido al Ministerio de Salud de la Provincia su cierre preventivo, a mediados de abril, por la cadena de contagios de coronavirus que se produjeron en esa institución debido a la falta de medidas de prevención adecuadas.
La Justicia intervino a partir de la denuncia de la familia de una paciente que murió en esa clínica, cuyo examen post mortem dio positivo, pero que no había sido tratada por la enfermedad. La medida fue levantada por la magistrada el 8 de mayo, con la mayoría de los pacientes ya trasladados. Pero el 29 de ese mes, el Municipio de Vicente López dispuso nuevamente su clausura. Desde entonces permanece cerrada, sin pacientes. En esa institución trabajaban 203 empleados.
“Tenemos comida para los pacientes que están internados hasta hoy, nos estamos organizando con los insumos que hay. Si llega a ocurrir alguna urgencia, no tenemos acceso a ningún directivo o responsable de la clínica que nos pueda facilitar dinero”, sostienen.