El joven delincuente había ingresado a robar a una casa de familia, alertados los vecinos lo cercaron y persiguieron cuando quería escapar. Inmediatamente lo desnudaron y lo agarraron a cintazos. Cansados de la inseguridad, los vecinos de Nuevo Hogar 3, sector ampliación, intentaron hacer justicia por mano propia. La situación no pasó a mayores y el ladrón sin ropas, como Dios lo trajo al mundo, fue entregado a la policía.