Gisell Petruzzi junto a las azafatas tuvieron un papel fundamental para que el pequeño Matías sobreviviera.
El piloto, Martín Hughes apenas se enteró la situación, declaró la "emergencia médica" y desvió el vuelo. Fue así que el nene fue internado en Bolivia donde continúa en terapia intensiva pero está fuera de peligro.