Por la tarde, el funcionario bonaerense retornó con un amplio convoy policial para cumplir la palabra empeñada con los vecinos: instaló una garita móvil e inició el montaje de un destacamento policial permanente.
En declaraciones a la prensa, Berni se refirió al accionar violento de bandas narco en el barrio y reconoció que la noche anterior Villa Madero "parecía Sinaloa", en referencia al famoso cartel del Pacífico mexicano.
"Son bandas que tienen muchas actividades ilícitas, entre ellas, el narcotráfico. Pero se les acabó el negocio a los narcotraficantes acá. Estas bandas tienen los días contados", remarcó el funcionario.
La medida de fuerza en Villa Madero se había producido a la altura de la autopista Riccheri y la avenida General Paz, luego de que en la noche del pasado miércoles un fumigador fuera baleado mientras realizaba tareas en el marco de la pandemia de coronavirus.
La protesta de los vecinos no respetó el distanciamiento social recomendado por los especialistas para evitar eventuales contagios de Covid-19.
Ante la situación, Berni arribó al lugar a bordo de una moto y logró despejar la zona, tras escuchar los reclamos de los manifestantes, que afirmaron que en las últimas semanas se registró un incremento de los casos de inseguridad en la zona.
"Esto es una locura epidemiológica", expresó el ministro de Seguridad provincial, quien logró desactivar la protesta tras prometer tres garitas de seguridad permanentes equipadas agentes de la Policía Bonaerense y sistemas de videovigilancia.
Tras lograr despejar el corte en la Autopista Riccheri, el funcionario bonaerense ingresó al barrio Villa Lucero, para recorrer la zona junto a los manifestantes.
El funcionario se retiró aplaudido y horas más tarde volvió a Villa Madero rodeado de un convoy policial integrado por camiones, grúas, camionetas, patrulleros y motos.
En el camión más grande trasladaron el destacamento- contenedor, y en otros vehículos más pequeños las tres garitas de seguridad o "torres de monitoreo". (NA)