La Boca: los vecinos se unieron en un abrazo simbólico a su amenazada sala sanitaria

El personal del Centro de Salud y Atención Comunitaria La Boca 2 (CeSAC 41), asediado por ocupantes de un polideportivo lindero ocupado por intrusos, fue apoyado el lunes por los vecinos, que realizaron un abrazo para visibilizar la situación. Dicho CeSAC está cerrado

La Boca: los vecinos se unieron en un abrazo simbólico a su amenazada sala sanitaria | Actualidad
Actualidad: La Boca: los vecinos se unieron en un abrazo simbólico a su amenazada sala sanitaria

El Centro de Salud y Atención Comunitaria La Boca 2 (CeSAC 41), ubicado en Ministro Brin 834 y que ya lleva más de una década en el barrio del sur de la ciudad de Buenos Aires, está cerrado por la inseguridad: desde el predio lindero, el playón de un polideportivo tomado, amedrentan a quienes trabajan en la salita sanitaria, explican en el medio local radiografica.org.ar.

El jueves pasado uno de los usurpadores amenazó: “Vamos a prenderlos fuego”. Fue en el marco de un corte de luz por el que acusaban al CESAC de dejarlos sin suministro.

La respuesta del barrio fue contundente: organizaciones de la Red de Cooperación de La Boca hicieron ayer un abrazo simbólico. Los aplausos a quienes día a día están al frente del
CeSAC fueron totales. “Es la primera vez desde que abrimos hace doce años que
tenemos que cerrar el Centro, pero no podemos permitir que esto siga pasando”,
expresó Noemí Ledesma, médica de la sala.

En el acto de apoyo estuvo presente el defensor del Pueblo porteño, Alejandro Amor, que garantizó intervenir en primer lugar para resguardar a los profesionales de la salud: “Situaciones de inseguridad que hay que resolverlas, porque todos merecen trabajar con tranquilidad sobre todo en este contexto de pandemia. Acá hay una sentencia firme de desalojo en un predio que es de la Ciudad, por lo que el Estado tendrá que dar una respuesta", afirmó y agregó: “Tenemos que cuidar a los que nos cuidan”.

El funcionario hacía referencia a la sentencia del juicio de desalojo para que el Poliderpotivo vuelva a ser usufructuado por los vecinos. Mientras tanto, los ocupantes no se van a la espera de que el Gobierno los reubique: “Nos prometieron otro espacio”, dicen.