Ayudados por la Comisión Nacional para los Refugiados (Conare), consiguieron lugar en una pensión de Flores y tiempo más tarde consiguieron un lugar, casi de prestado, en un departamento de Villa Urquiza..
"Los vecinos son muy amables con nosotros, muy amorosos", dice Joan en Español. Tanto la pareja como sus hijos Jacob (de 18 años), Kevin (15), Débora (14) y Beni (8), comenzaron a estudiar el idioma ni bien pisaron la Argentina.