"Desde hace seis meses el flagelo producido por la Covid-19 complica al mundo y suma infectados y muertos. En la ciudad de Buenos Aires, el impacto es muy duro en lo económico, social y cultural, ya que hoteles, restaurantes, confiterías y cafés cierran sus puertas", afirmó un comunicado del gremio porteño.
La seccional del sindicato sostuvo que "la protesta pasiva" de hoy se realizará a partir de las 9 y hasta las 14 frente a los restaurantes Pippo -cerrado- y Chiquilín, en Montevideo y Sarmiento, y que los trabajadores deben usar barbijo, llevar alcohol y respetar indefectiblemente el distanciamiento social sugerido.
"En los pocos locales abiertos para determinados servicios los trabajadores están cruzados de brazos, las vidrieras están con cortinas, las puertas con candados y las sillas y mesas apiladas, por lo que se requiere una protesta pasiva", explicó.
Para el gremio, la reciente apertura dispuesta por las autoridades "es insuficiente", aunque reconoció que "es un pequeño paso" para poder trabajar.
Los gastronómicos porteños reclamaron "trabajar" y se concentrarán frente a Pippo y Chiquilín, entre otros establecimientos, donde tomarán café y comerán medias lunas con los clientes, a quienes relatarán su "paupérrima situación".
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