La casa a la que ingresaron los delincuentes el domingo por la mañana está ubicada sobre la calle 359 entre 313 y 314.
Tras reducir a su dueña, una mujer de 51 años, y a su hijo de 16, los quemaron con una plancha para que confiesen dónde tenían dinero.
A la mujer la quemaron en la frente y al hijo en una pierna. El joven, según relataron los vecinos, fue llevado en ambulancia porque también "le cortaron la oreja".
Los delincuentes escaparon con dinero, tarjetas de crédito y un auto BMW.