"Me quisieron apuntar a míi, con la mala suerte...", sostuvo Martín Bustamante, papá de Paulo Agustín, en declaraciones a la prensa afuera de su casa.
El joven contó que los dos asaltantes "estaban escondidos" detrás de un árbol y que los abordaron anoche cuando se dirigían a una pizzería, mientras él llevaba "de la mano" a su hijo y lo alzó para escapar.
Para colmo, "el que tenía el arma se sonrió", subrayó.