La joven, que quedó detenida este martes al mediodía, cursa 4º año de en el colegio Nuestra Señora de Guadalupe, donde la policía procedió al secuestro del celular a partir de una requisa realizada en el interior del establecimiento educativo.
Los investigadores presumen que el llamado al 911 fue realizado a través de ese teléfono, aunque no descartaron que el llamado haya sido realizado desde un teléfono de la escuela, informan los colegas de La Capital de Rosario.
Mientras continúa la investigación, el juez de menores de Santa Fe, Estanislao Surraco, ordenó que la joven permanezca con arresto domiciliario.
Fuentes policiales indicaron que este fue el cuarto caso de recepción de llamados con amenazas de colocación de artefactos explosivos en establecimientos educativos.