Un grupo de repartidores decidió hacer justicia por mano propia y atraparon a un hombre que, según dicen, robaba habitualmente en el centro de la ciudad de Rosario. Lo golpearon y lo retuvieron casi media hora en Rioja al 1200, hasta que llegó la policía.
El detenido se movilizaba en una moto negra. Aparentemente su especialidad es el arrebato de celulares a personas que caminan desprevenidas por la calle.
Lo que pasó en el microcentro rosarino no es el primer caso. En los últimos días, los repartidores ya atraparon a 3 personas.
Es que tienen un grupo de WhatsApp entre todos, y cuando alguien sufre algún hecho de inseguridad o ve movimientos extraños avisa enseguida. Así se aseguran que en pocos minutos tienen decenas de cadetes en el lugar, dispuestos a ayudar al que lo necesite.
Evidentemente se sienten muy expuestos, están todo el tiempo en la calle y decidieron unirse para cuidarse en conjunto.