Una agente policial amamantó a una beba abandonada

El vecino que cuidaba a la beba llamó a una comisaría de Gral. Roca, en Río Negro, porque la pequeña, de menos de un mes, no dejaba de llorar y llevaba horas sin comer. Para calmarla, una oficial que fue madre hace poco tiempo le dio la teta. Una acción tan elogiable como desaconsejada por los expertos. La mamá aún no apareció.

Actualidad: Una agente policial amamantó a una beba abandonada

La imagen se viralizó inmediatamente: una joven agente policial amamantó a una beba ajena, que llevaba unas cuatro o cinco horas sin comer porque su madre no aparecía.

El hecho ocurrió el lunes a las 21:18, cuando el hombre que había quedado a cargo de la beba llamó a la policía. La madre la había dejado a su cuidado horas atrás y no había vuelto.

El hombre, desesperado y preocupado porque la beba no dejaba de llorar, llamó a la comisaría 21ª de General Roca, provincia de Río Negro.

Según relató el hombre a la policía, la madre le había dicho que cuide a la beba (que tiene menos de un mes) mientras ella iba a cambiarse de ropa. Pero no regresó. La beba se encuentra ahora a cargo de Promoción Familiar.

El lunes, luego del llamado del vecino que cuidaba a la beba, los efectivos se presentaron en el domicilio, ubicado en barrio Nuevo.

Cuando llegaron, la pequeña no dejaba de llorar. En ese mismo momento, los oficiales notificaron lo que ocurría a Promoción Familiar, y la trasladaron a la comisaría 21ª. También llamaron al médico policial, quien la examinó y constató que estuviera bien.

El subcomisario, Juan Osvaldo Huanque, pidió que “una uniformada que sea madre” abrigue y contenga a la pequeña. La que se ofreció fue la joven agente Maira Acuña, que es mamá desde hace muy pocos meses.

Acuña tomó a la beba en sus brazos y se colocó cerca de un calefactor para que la pequeña, que seguía llorando, entrara en calor. Sus compañeros salieron raudos a comprar los pañales para poder cambiarla.

Pero nada la tranquilizó. A pesar de todos los cuidados, la beba no dejaba de llorar.

Maira, que también tiene un bebé de pocos meses, comenzó a amamantar a la pequeña. A los pocos minutos, dejó de llorar y se quedó dormida.

Los jefes de la dependencia policial 21ª redactaron un informe a la Unidad Regional 2 para destacar la acción que tuvo la agente Maira Acuña.

Desde la unidad policial explicaron que aún no habían ubicado a la madre. También señalaron que la mujer tendría otros tres hijos, de los que habría perdido la custodia por presunto abandono; y aseguraron que no habían podido ubicar al padre.