Un segundo. Es todo lo que tarda este hombre disfrazado de repartidor para arrebatarle el celular a un empleado de un kiosco que estaba descansando en una de las mesas del local ubicado en Velez Sarfield al 700 en Córdoba.
El hombre se ve sorprendido por el delivery, intenta seguirlo pero se da cuenta que es prácticamente imposible porque motoquero sigue su camino hacia la calle.