El viernes por la tarde dos motochorros se avalanzaron sobre un nene de cinco años para amenazar y robar así el teléfono de su mamá. Ocurrió en el barrio San Cayetano de Mar del Plata.
“Habíamos salido para pasar la tarde, tomar unos mates y escuchar música un rato. El día estaba lindo y siempre que hay ese clima tratamos de sacar a pasear a nuestro hijo al aire libre un rato”, le explicó Alejandro Medina, papá del nene y víctima de la inseguridad en una conversación telefónica con el portal Infobae.
Mientras la tarde transcurría, la familia recibió la visita de Denise, una amiga de Estefanía, que se quedó charlando y compartiendo la tarde con sus vecinos a unos pocos metros de la esquina. Justo cuando a las 17.45 Alejandro decidió cruzar la calle para ir a su casa a buscar yerba y justo en ese momento aparecieron los asaltantes.
“Se ve que nos venían tanteando para robarnos en el momento que esperaban. Porque es demasiada casualidad que justo nos robaron cuando yo me fui para mi casa y estaban solo mi esposa y su amiga con el nene”, analizó Medina.
“Los dos vinieron por atrás, por Rivadavia. Ahí, uno se bajó de la moto y se fue adonde estaba Yahir, que estaba jugando con el celular. Le pusieron el cuchillo en el cuello y le sacaron el teléfono a él y a la amiga de mi esposa. También nos robaron unos parlantitos para escuchar música”, se lamentó.
Medina no llegó a presenciar el robo, pero una vez que volvió a la escena y se enteró de lo que había ocurrido, salió disparado en la búsqueda de los ladrones, con la intención de hacer justicia por mano propia. “Mi esposa y yo los conocemos a estos pibes. Son del barrio La Herradura. Siempre ellos roban en nuestro barrio. Lo hacen por toda la zona. Hacen 20 cuadras, van a un barrio y le roban el celular a alguien, así lo repiten cada 20 cuadras en diferentes lugares y después vuelven a La Herradura y juntan todo lo robado”, detalló.
Medina aseguró que pese al ofrecimiento de la Comisaría 12ª del barrio Jorge Newbery, durante el fin de semana optó por no presentar una denuncia.
“Estaba tan caliente que los quería ir a buscar yo. No puede ser que le pongan un cuchillo en el cuello a mi hijo por un celular. Hoy ya estoy más tranquilo y tengo un turno para ir a las 14.30 a la comisaría”, afirmó el padre del niño.