Un hombre de 31 años fue obligado por la Policía de la Ciudad a bajar de un colectivo por no querer usar el barbijo.
“Hace mal (usar el barbijo), a usted también, no es que a mí solo, lo que pasa es que mira mucho noticiero y le hace mal”, le decía el hombre al agente de la Policía de la Ciudad que intentaba persuadirlo de descender del colectivo.
Es más, se burlaba porque el chofer estaba "preocupado" detrás del nailon que usan como protección todos los colectiveros.