Por Abigail Hermo | @abihermo
Daniela y su marido Damián viven en El Jagüel, en el partido de Esteban Echeverría y hace cinco años decidieron ser padres. Con el deseo en el corazón, la joven de 28 años quedó embarazada pero a las semanas perdió a su bebé y tras una operación tuvieron que sustraerle el útero y la posibilidad de gestar en su vientre a su hijo. Sin embargo no le quitaron el sueño de ser mamá.
"Fue por amor a mi hija, no había mucho que pensar, con la pérdida de mi nieta sufrimos todo, pero Dios nos recompensó"
Dos años después y tras someterse a varios estudios, los médicos detectaron que los ovarios de Daniela seguían funcionando. Si había óvulos, había esperanza. Por eso su mamá no lo pensó y ofreció su cuerpo para gestar a su propio nieto.
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A los 50 años Sandra Carballo se convirtió en abuela y madre al mismo tiempo: dio a luz a su Dante -que ahora tiene siete meses- en un acto de amor sin medidas. Un ejemplo de lo que es capaz de hacer una madre por sus hijos. Gracias al acompañamiento legal que recibieron y a la asistencia de los médicos que que acompañaron todo el proceso, el deseo se hizo posible. Sandra ahora puede ver a su nieto crecer y Daniela pudo cumplir su sueño: ser mamá.