Los propietarios de numerosos comercios se reunieron en la mañana de ayer en la avenida Filippini, donde se desarrolla la mayor actividad comercial, para reclamar mayor seguridad.
En ese marco, resolvieron que no permitirán ingresar a los comercios a las personas que lleven gorra con visera que no permita verle el rostro.
Al respecto, los comerciantes explicaron a la prensa local que como la gran mayoría de los comercios tiene cámaras de seguridad, con esta medida, en el supuesto de producirse un asalto, el ladrón podrá ser identificado.
De todas formas, reconocieron que las cámaras dentro y fuera de los comercios no sirven de mucho, debido a que los "robos y arrebatos callejeros se repiten constantemente".