El 28 de octubre pasado José Francisco Barboza, salió de su casa en Florencio Varela dispuesto a comprar un auto que había visto por redes sociales. Nunca más volvió.
Al día siguiente, Roxana su esposa hizo la denuncia del hecho y fue activado el protocolo de búsqueda.
El cuerpo fue encontrado el 8 de noviembre en la ruta provincial 36 y la calle 416. Se encontraba en estado de putrefacción, envuelto en una alfombra y con un moño encima. Pudieron identificarlo gracias a sus tatuajes y zapatillas.
En la investigación hay varios puntos que son tomados en cuenta. Por un lado, hay un video de una cámara de seguridad de la entrada al barrio donde vivía Barboza en la que se ve un auto estacionado y un hombre que baja y camina en dirección a su casa. Roxana y más personas aseguran que es él, lo llamativo es que nunca llegó a entrar. Su mamá tiene muchas dudas en cuanto a lo sucedido y considera como principal sospechoso a Diego, un amigo de José con el que no se veía hacía ocho años, y hacía poco habían retomado el contacto.
Según las declaraciones, Diego acompañó a José a ver el auto que quería comprar y después lo acompañó a su casa en un remis que lo dejó en la puerta del barrio y después siguió su camino.
En un caso plagado de sospechas, intriga y enigmas, lo único certero es que a dos meses de la muerte de José Barboza, no hay ningún detenido, nadie sabe qué pasó ni por qué lo asesinaron.