Luego de aprobarse de obtener media sanción en el Senado el proyecto antidespidos, el presidente provisional del Senado, Federico Pinedo, manifestó este jueves que no cree que "vaya a transformarse en ley" y remarcó que "la gran responsabilidad del Gobierno no es hacerse el simpático levantando la mano" para aprobar una iniciativa que, argumentó, "no va a solucionar ningún problema".
Enseguida desde la oposición salieron a defender la iniciativa. El diputado del Bloque Justicialista Diego Bossio aseguró que se están impulsando los proyectos contra despidos para "proteger a los trabajadores, ya que el Gobierno no lo hace".
"Impulsamos la ley para limitar los despidos, para prohibir los despidos sin causa transitoriamente. Vemos un momento delicado en la Argentina, en la región y el Gobierno, como protegió a otros sectores, ya que le bajó las retenciones al agro, a la minería, le pagó a los buitres, que también proteja a los trabajadores, que sea un gobierno para los 40 millones de argentinos", señaló.
En declaraciones a Radio 10, Bossio justificó: "Como el Gobierno no lo hace, lo hacemos nosotros. Trataremos de dar una señal del Estado, en este caso desde el Poder Legislativo, que tiene como título 'queremos proteger a los trabajadores'".
Ayer, el Senado dio media sanción al proyecto de ley que declara la emergencia ocupacional, en un intento por frenar por 180 días los despidos en el ámbito público y privado.
La iniciativa se aprobó por 49 votos afirmativos, 15 negativos y ninguna abstención, y ahora será considerado en Diputados.
Por su parte, la senadora nacional de Compromiso Federal Liliana Negre de Alonso justificó la media sanción al proyecto de ley antidespidos y advirtió que "las familias no pueden ser la válvula de ajuste o el fusible de esta transición", porque "no pueden esperar la reactivación para comer".
La legisladora puntana, contra lo sostenido por el Gobierno, argumentó que la iniciativa, de ser aprobada en Diputados, "de ninguna manera va a obstaculizar la creación de nuevos puestos de trabajo", porque "no es aplicable para los nuevos trabajadores que se emplean en el sector productivo".
"El proyecto es muy, muy simple porque (su implementación) son 180 días, si se despide sin justa causa con doble indemnización a opción del trabajador o una opción de reintegro", enfatizó Negre de Alonso.
La senadora, en diálogo con radio 10, sostuvo que "el Estado tiene que salir con un instrumento para auxiliar temporariamente al trabajador porque, en este momento, hay muchos despidos".
Reconoció luego que "el Gobierno recibió una herencia que es innegable", pero alertó: "Mientras el Poder Ejecutivo toma decisiones y pone en marcha medidas que ha proyectado después del pago a los holdouts para poner de pie al país, dinamizar la economía y crear nuevas fuentes de trabajo, el fusible de este ajuste que existe no puede ser el trabajador".