La actitud del animal ya se hizo costumbre y el dueño del local hace el intento de detenerla, espantándola con una silla, pero Sammy insiste hasta que el hombre decide satisfacerla.
Dicen que suele cruzar la calle cuando huele que hay mariscos disponibles y por eso el dueño finalmente acepta darle algo a modo de golosina, pero tirándoselo al agua para alejarla del lugar.
El video fue subido a Facebook y de ahí comenzó a reproducirse en las diferentes redes sociales hasta hacerse viral.