Algunos muy nuevos, otros no tanto, estos inventos permiten que la ciencia progrese analizando procesos biológicos.
La "máquina cloaca" data de 2008 y fue diseñada por el artista belga Wim Delvoye: un concienzudo modelo del sistema digestivo.
Por su parte, científicos británicos pretenden identificar qué tan rápido se propaga el norovirus, causante de miles de casos de gastroenteritis.

Con ese fin crearon en 2013 un robot para identificar con qué velocidad se puede propagar la enfermedad.
La investigadora Catherin Mackinson del Laboratorio de Salud y Seguridad de Derbyshire fue la encargada de crear a "Larry", el robot que vomita constantemente, el cual dio a conocer bajo el lema "él está enfermo, tú no tienes por qué estarlo".
Sus proyecciones de vómito son fáciles de identificar porque el fluido fue sustituido por una sustancia azul fluorescente que ayuda a detectar incluso las partículas más pequeñas.

En los últimos años laboratorios como SynDaver aportaron al mundo de la ciencia y la medicina, algo tan espectacular como “inquietante”: los humanos sintéticos.