El abogado Carlos Broitman renunció este martes a la defensa del ciudadano ruso Konstantin Rudnev, acusado de liderar una secta en Bariloche, en el marco de una investigación que incluye delitos vinculados a la trata de personas y de reducción a la servidumbre.
La salida del letrado y su equipo, que también integra su hija, se produjo por algunas diferencias internas, lo que abre un interrogante en torno a la situación de Rudnev, quien se encuentra encarcelado en el penal de Rawson, la capital chubutense, desde marzo del año pasado, cuando fue arrestado.
Broitman confirmó su alejamiento en medio de su reciente denuncia por haber sido víctima de amedrentamiento y seguimiento, en su domicilio ubicado en el country El Venado en el partido bonaerense de Canning. Además, la semana pasada había solicitado el sobreseimiento y la absolución de su defendido, aunque la petición fue rechazada.
De hecho, el juez federal Gustavo Villanueva consideró que la fiscalía todavía tiene tiempo para seguir investigando y para encontrar nuevas pruebas a la causa.
En ese sentido, el magistrado había explicado que el defensor de Rudnev podría presentar su pedido recién a partir del 4 de abril, fecha prevista para que la fiscalía aporte las evidencias necesarias que llevarían al ruso a un juicio.
Según había confiado Broitman, su pedido está basado en los problemas de salud de Rudnev, quien habría perdido cerca de 50 kilos, y por ese motivo su abogado también había pedido la prisión domiciliaria, pero fue denegada, ya que el fiscal Fernando Arrigo consideró que era necesaria su permanencia en un penal de máxima seguridad.
NA