Por Gabriela Cerioli
Stefano Di Tata tuvo poliomielitis de origen vacunal, esto es, luego de la vacuna Sabin que le aplicaron cuando era un bebé. "En casos raros, los virus vacunales pueden sufrir cambios genéticos que les confieran la capacidad de producir parálisis, creándose así los denominados poliovirus circulantes de origen vacunal (cVDPV)", explican desde la Organización Mundial de la Salud. Lo cierto es que "la polio" -una enfermedad causada por un virus que invade el sistema nervioso y puede causar parálisis en cuestión de horas- dejó a Stefano en una silla de ruedas, que -sin embargo- no le impidió asistir a la escuela.
Precisamente fue en la Escuela Especial Nro. 508 "Harry Jenning" de la localidad bonaerense de Adrogué donde conoció hace tiempo a Ramón Aragón, con parálisis motriz, y a Maximiliano Lacuadra, con retraso madurativo.
Allí fueron compañeros desde los 7 años hasta los 17, cuando egresaron hace tres años. Y, por supuesto, se hicieron amigos.

En la escuela participaron de un taller de sublimación a cargo de la docente Laura Colinas, quien les enseñó las técnicas del proceso de la sublimación en impresión que se produce cuando la tinta pasa del estado sólido (tinta sobre el papel) al estado gaseoso, consiguiendo penetrar en el producto y perdurar en el material permanentemente.
Los productos sobre los que se aplica esta técnica, son productos especiales, de materiales específicos y que deben tener aplicado un barniz que permite la sublimación.
Mediante esta técnica, se consigue que la impresión penetre de manera permanente en el material sin perder calidad.
El taller resultó inspirador para que hoy estos jóvenes de 20, 19 y 21 años proyecten su propio emprendimiento.
Con compartir ya los ayudas un montón...y si podes ayudarlos con los materiales que necesitan mejor aún..si pueden soñarlo ,por que no poder lograrlo ?
Publicado por Laura Colinas en Lunes, 23 de noviembre de 2020
La sublimación no solo representa una salida laboral para ellos, sino que además proyectan dar trabajo a otros jóvenes.
"Queremos dar trabajo a los chicos que no saben qué hacer cuando terminan el colegio, chicos en nuestras condiciones, que tal vez no tengan mucho apoyo de sus familias", dice Stefano en un video que hicieron con la ayuda de José Alvarez, de una agrupación de skaters con discapacidad de Burzaco, y que docentes, familiares y amigos viralizan por estos días para lograr que el proyecto se concrete.
"Buscamos apoyo para conseguir máquinas e insumos que nos faltan", explica Ramón.
Los tres jóvenes se complementan en las tareas que implica el emprendimiento. "Somos un equipo muy unido", agrega Maximiliano con una sonrisa.
Inicialmente, diseñarán remeras y luego ampliarían la gama de productos.
La ONG Compromiso Ciudadano ya colabora con la difusión de la iniciativa y algunos materiales, a los que deben sumar sí o sí: una sublimadora, una plancha para sublimar de 38 x 38 de papel teflonado, una impresora de sistema contínuo, tintas (rojo, amarillo, azul y negro), una térmica y cable grueso para instalación eléctrica.
En tanto, Stefano se sigue capacitando. Al terminar en la 508, en 2018 asistió a una escuela de laboral de Adrogué; en 2019 estudió en la Fundación Vitra -institución creada en 1965 con el objetivo primordial de ser un centro de rehabilitación para las personas afectadas por la epidemia de poliomielitis de 1956 que dejó afectados a 6.000 niños con severo compromiso motriz y respiratorio-, pero este año la pandemia de coronavirus detuvo sus estudios, no así sus ganas de emprender y proyectar una vida de trabajo digno con el que defenderse sin necesidad de depender de la pensión por discapacidad.
Hasta ahora, desde el Municipio de Almirante Brown recibieron unas resmas. Hubo gente que ofreció donaciones en efectivo, pero lo que los jóvenes necesitan para arrancar son las máquinas y los insumos, que día tras día aumentan sus costos.