En el mercado inmobiliario argentino, las garantías exigidas para alquilar cumplen cada vez menos su función principal: asegurar el cobro al propietario. El crecimiento de las garantías privadas y los seguros de caución no resolvió el problema de fondo.
En muchos casos, la empresa garante es elegida por el inquilino y el propietario queda sujeto a un esquema que no controla, con coberturas limitadas, condiciones específicas y tiempos que no responden a la necesidad central del dueño: cobrar en fecha y con certeza.
En ese escenario, empieza a tomar fuerza un cambio de enfoque. El eje deja de estar puesto únicamente en la existencia de una garantía formal y pasa a centrarse en quién responde efectivamente por el cobro.
Para muchos propietarios, la clave es que la misma estructura que administra el inmueble y gestiona la relación contractual asuma también esa responsabilidad.
Dentro de esa lógica, algunas inmobiliarias comienzan a incorporar esquemas de gestión integral que incluyen la garantía de pago del alquiler. El modelo apunta a reducir la dependencia de terceros externos al contrato y a concentrar en un solo actor la administración, el seguimiento del inquilino y la previsibilidad del ingreso.
“El problema es que hoy muchas garantías no garantizan nada. El propietario necesita saber que va a cobrar, independientemente de lo que pase con el contrato”, explicó Darío Rizzo, CEO de Alternativa Propiedades.
Según detalló, el foco está en devolverle al dueño control y tranquilidad a través de una administración que no solo gestione el inmueble, sino que también responda por el cobro.
Uno de los puntos centrales de este tipo de esquemas es la previsibilidad en la fecha de pago. El propietario percibe el alquiler dentro de un plazo fijo a comienzos del mes, aun cuando se produzcan atrasos por parte del inquilino, ya que la administración adelanta el monto correspondiente. “No solo se elimina el riesgo de falta de pago, sino también la incertidumbre sobre cuándo se cobra”, señaló Rizzo.
La aparición de estos modelos se da en un contexto en el que muchos propietarios analizan retirar sus inmuebles del mercado ante la complejidad operativa y la falta de previsibilidad. Frente a ese escenario, las propuestas de administración integral con cobro garantizado buscan sostener la oferta, profesionalizar la relación contractual y volver a poner en el centro la prioridad del dueño: cobrar en fecha y preservar su propiedad.
Un caso de este tipo es Alternativa Plus, un esquema que integra la administración del inmueble con la garantía de cobro del alquiler. Bajo este formato, el propietario delega en la inmobiliaria no solo la gestión operativa del contrato, sino también la previsibilidad del ingreso, con un pago pautado dentro de un plazo fijo a comienzos del mes, incluso ante eventuales demoras del inquilino.
El objetivo es concentrar en un mismo actor la administración, el seguimiento y la respuesta ante incumplimientos, reduciendo la exposición del dueño.