Siguen a sus hijos a todos lados. Les gritan, los presionan y también insultan a los árbitros. Si hace falta, se agarran a las trompadas. Un informe de Guillermo Panizza que refleja un fenómeno que puede terminar en tragedia.
02 abr, 2018 22:38
Informes Especiales: “Papis barrabravas”: ganar, cueste lo que cueste